El país sudamericano quiere revertir la condena por la que debe pagar más de 16.000 millones de dólares a accionistas que se consideran perjudicados por la expropiación de la petrolera
El juicio más grande que enfrenta Argentina en el exterior tuvo este miércoles una audiencia clave. Los querellantes del fondo Burford Capital y los abogados argentinos expusieron frente a la Corte de Apelaciones de Nueva York, responsable de revisar el fallo que en 2023 condenó al Estado argentino a pagar 16.000 millones de dólares más intereses. Una jueza neoyorquina de primera instancia consideró entonces que los accionistas habían sido discriminados en el proceso de expropiación de la petrolera a Repsol y falló contra el país sudamericano.
Argentina intentó convencer a la cámara de apelaciones de que se trata de un caso que no debería ser juzgado en Estados Unidos sino bajo la jurisdicción nacional y que la condena inicial fue arbitraria. Burford, por el contrario, defendió el proceso en curso y pidió confirmar la condena inicial.
La Procuración del Tesoro, el organismo responsable de la defensa argentina, subrayó que los demandantes obtuvieron las participaciones de YPF “mediante transacciones privadas en España con Repsol, rodeadas de serias sospechas de corrupción”.







