El país le compró DEGs por 808 millones de dólares para saldar intereses con el organismo internacional. Un gesto que ratifica a Trump como su fuente de socorro

Argentina enfrentó este lunes uno de los numerosos vencimientos de deuda que registra en el calendario 2026. Pagó 808 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional, organismo del que el país sudamericano es el principal deudor, con un pasivo de más de 60.000 millones de dólares, equivalente al 35% de la cartera total. Para cumplir con el compromiso, el Gobierno de Javier Milei compró previamente Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos, una maniobra que se interpretó como un nuevo gesto de cofradía con Donald Trump, pero que en el Ministerio de Economía definieron como “una operación común”.

El movimiento llamó la atención, en primer lugar, porque no quedaron claros los términos en que fue hecho y con qué moneda saldó el Gobierno argentino la compra: si fueron pesos, dólares o si activó parte del swap (intercambio) de monedas sellado con ese país en septiembre pasado, algo que, sin embargo, el Gobierno desmintió informalmente. Por otro lado, para el economista Matías Rajnerman, lo que mostró la operación es que un recurso de última instancia, que era solicitar ayuda a Estados Unidos, se fue volviendo el recurso de primera instancia.