Informes, imágenes satelitales, testimonios y vídeos sobre el terreno revelan una campaña de violencia extrema contra la población, incluidas las mujeres y niñas
Los rebeldes sudaneses de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) están ejecutando masivamente a miles de civiles en la ciudad de El Fasher, capital de Darfur de Norte, que cayó en sus manos el pasado domingo tras 500 días de asedio. Así lo aseguran una multitud de informes y testimonios, y lo muestran imágenes de satélite de la Universidad de Yale y vídeos que circulan en redes sociales, en los que se puede ver a milicianos disparando contra civiles desarmados que huyen, así como personas colgadas de árboles, atropelladas o ejecutadas en plena detención. La ONU asegura que hay indicaciones de motivaciones étnicas en estos crímenes y destaca la “violencia sexual generalizada” contra mujeres y niñas.
Este martes, investigadores de la Universidad de Yale hicieron públicas imágenes de satélite de la ciudad de El Fasher. En ellas se pueden ver grupos de supuestos cadáveres amontonados y amplias zonas donde el suelo está teñido de rojo, equivalentes a grandes manchas de sangre. Civiles que en las últimas horas han conseguido llegar al campo de refugiados de Tawila, situado a unos 60 kilómetros, llegan traumatizados tras haber presenciado masacres durante su huida de la ciudad, según Naciones Unidas. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) asegura tener informes de “ejecuciones atroces”, así como de numerosos casos de violaciones y abusos sexuales contra mujeres y niñas.















