“Siempre he pensado que era un hombre justo, pero me ha defraudado profundamente”, escribe Flor Baena, hermano de Xosé Humberto Baena, ejecutado en 1975

Flor Baena, hermana de Xosé Humberto, uno de los últimos cinco fusilados del franquismo, ha escrito una carta al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en la que le ruega que rectifique su decisión de no enviar a ningún miembro del partido a la charla que, con motivo del día oficial de homenaje a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, tendrá...

lugar este jueves en el Congreso. Se trata de una conversación entre los escritores Aroa Moreno Durán y Roger Mateos, que han investigado esos últimos fusilamientos del franquismo, pero la portavoz parlamentaria de los populares, Ester Muñoz, ha asegurado que su partido no va a" convertir en héroes a cinco terroristas”.

Baena fue fusilado junto a Ramón García Sanz y José Luis Sánchez Bravo, miembros, como él, del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), y Ángel Otaegui y Juan Paredes, Txiki, de ETA. A los tres miembros del FRAP los habían condenado, en un consejo de guerra sumarísimo que aplicaba de forma retroactiva la ley antiterrorista, por el asesinato de un policía y un guardia civil. A sus abogados los echaron de la sala porque, según denunciaron después, no tenían “una sola prueba”. Christian Grobet, un observador de la Liga Internacional para la Defensa de los Derechos Humanos que había logrado colarse en el juicio, calificó el proceso de “simulacro” y “farsa siniestra”. La dictadura, en sus estertores, tampoco permitió que declarase una testigo que exculpaba a Baena. “Fue tres veces a la comisaría”, recuerda Flor, “porque al ver su foto en la televisión se dio cuenta de que estaban acusando a uno que no era. La primera vez no quisieron atenderla; la segunda la metieron en un despacho, un policía sacó su pistola, se puso a jugar con ella, y le dijo: ‘Señora, olvídese. Todos están en el mismo saco”. El Gobierno declaró recientemente la nulidad de la condena contra Baena.