Un informe de inteligencia revela los nexos entre narcotraficantes, directivos de clubes y firmas que convierten delincuentes en escoltas
Un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), al que ha tenido acceso EL PAÍS, revela cómo los tentáculos de la Nueva Junta del Narcotráfico (NJN) —a la que el presidente Gustavo Petro menciona con frecuencia como el gran enemigo de Colombia— se han infiltrado en dos equipos de fútbol profesional y al menos cuatro empresas de seguridad privada. El documento detalla cómo estos “narcos invisibles”, herederos de la antigua Junta Directiva del Narco y del negocio de las esmeraldas, se sirven de actividades legales para facilitar sus operaciones ilícitas en Colombia y el extranjero.
En el informe aparece un viejo conocido del mundo del narco: Luis Eduardo Méndez Bustos, abogado penalista y presidente del club Independiente Santa Fe, uno de los principales equipos del fútbol colombiano. Según el informe, su vínculo con la organización se remonta a los años 2000, cuando ejerció la defensa de Julio Lozano Pirateque, entonces líder de la Junta Directiva del Narcotráfico, la estructura criminal de la que ha resurgido la NJN. De aquellos tiempos, los servicios de inteligencia destacan su papel de “testaferro”, el uso del club como fachada y su paso por prisión en Estados Unidos por obstrucción a la justicia en el ejercicio de su labor como abogado de narcotraficantes, como Lozano Pirateque.






