Desde 2002, el manual para gestionar catástrofes del PP incluye la mentira. Núñez Feijóo aún está a tiempo de romper con esa herencia
Si Carlos Mazón está buscando un momento para dimitir, o Alberto Núñez Feijóo la ocasión propicia para pedirle en público que se marche de una vez, hoy es el día. Se cumple un año de la tragedia que se llevó por delante la vida de 229 personas, y las más altas autoridades del país asistirán en Valencia al funeral de Estado, que es la manera que tiene una nación de rendir su homenaje más solemne a las víctimas. Sería una vergüenza –y también una afren...
ta– que el presidente valenciano del PP, el mismo que lleva un año entero saltando de mentira en mentira para intentar salvarse, se sentara en la primera fila de la ceremonia, hombro con hombro con el jefe del Estado, a escasos metros de los familiares de quienes, aquella tarde del 29 de octubre de 2024, fueron perdiendo la vida bajo el barro. ¿Dónde estaba, qué hacía, cuál era el motivo tan importante que impidió al president de la Generalitat estar donde debía estar?
Es legítimo preguntarse qué es lo que sigue queriendo ocultar Mazón a base de silencios y medias verdades. ¿Tan grave es? ¿Lo saben en su partido? ¿Es Núñez Feijóo cómplice de su secreto? ¿O es Mazón el que sabe algo que tiene atado de pies y manos al presidente del PP?






