La empresa, muy conectada con el Kremlin y que aún opera varias refinerías en la UE, ya estudia ofertas de potenciales compradores

Primer efecto tangible de las sanciones estadounidenses y británicas sobre la plana mayor del crudo ruso. La segunda mayor petrolera de Rusia, Lukoil, anunció a última hora de este lunes que se deshará de sus activos en el extranjero, entre ellos,

-el-aire-las-ultimas-refinerias-rusas-en-la-ue.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-10-25/el-cerco-estadounidense-sobre-lukoil-deja-en-el-aire-las-ultimas-refinerias-rusas-en-la-ue.html" data-link-track-dtm="">sus refinerías en suelo de la Unión Europea. Lejos del escrutinio de la opinión pública, centrada en la importación de crudo y gas, estas plantas no han dejado de operar desde el inicio de la invasión de Ucrania, en febrero de 2022. En un comunicado, la empresa ha informado de que está considerando ya ofertas de potenciales compradores.

Las sanciones anunciadas la semana pasada por la Administración de Donald Trump son un torpedo sobre la línea de flotación de Rosneft y Lukoil. Porque les cierran el grifo de la financiación internacional, porque les impiden cobrar en dólares y, sobre todo, porque obligan a sus clientes en el exterior a recalibrar muy bien sus movimientos para no acabar enfrentados a Washington.