Hispania Nostra advierte de que las constantes modificaciones han puesto en riesgo el valor arquitectónico de Tercio y Terol

Es una fresca mañana de otoño en la colonia Tercio y Terol, en el distrito madrileño de Carabanchel. El silencio reina, como si se tratara de un pequeño pueblo en la España profunda. De repente, el estruendo de una pulidora corta abruptamente la tranquilidad. A pocos metros se escuchan fuertes martilleos que no provienen de una sola vivienda, sino de varias. También hay material de construcción y escombro en algunas calles. La colonia parece estar en...

O suscríbete para leer sin límites

una reforma permanente. En septiembre, la asociación de defensa del patrimonio Hispania Nostra incluyó a Tercio y Terol en su Lista Roja (relación de bienes patrimoniales en riesgo de desaparecer). El motivo, dicen, es que las viviendas han sufrido modificaciones que ponen en “grave riesgo” el valor arquitectónico y urbanístico de la colonia.

Rafael Muñoz, madrileño de 66 años, vivió tres décadas en el número 11 de la calle de Witiza. La casa ahora está habitada por su sobrina. Lleva botas de senderismo, un pasatiempo que acompaña con su pasión por la fotografía. “Aquí había una panadería, aquí estaba la papelería El Niño…”, señala mientras camina por las calles que lo vieron crecer y cuyos nombres fueron asignados a los reyes godos. De los sitios que recuerda, muy pocos conservan la estructura original. “Mucha gente ha venido a la colonia. Compran y derrumban todo para reformar”, comenta.