El caso escala con la denuncia de dos fiscales que relatan intentos de sobornos a cambio de favores
Leire Díez (52 años, Bilbao) ha pasado de moverse entre las sombras a concentrar todos los focos, convertida en la protagonista de un enorme embrollo por donde desfilan empresarios, políticos, abogados, periodistas, guardias civiles, presuntos delincuentes y fiscales y exfiscales anticorrupción. Quien fuera una desconocida militante socialista, que pasaba desapercibida en los carg...
os de responsabilidad a los que era aupada por el PSOE, es ahora el epicentro de una investigación judicial. Según ha trascendido esta semana, el ministerio público le atribuye el “liderazgo” de un “plan delictivo” para “desacreditar” a la cúpula de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y de la Fiscalía Anticorrupción con el objetivo de “anular” causas que “afectan a políticos y empresarios”. Ella, que se presenta como una reportera de investigación que lleva años indagando en las llamadas cloacas del Estado, niega irregularidades y se defiende: “Parece que el activismo periodístico lo inventé yo”, exclamó el miércoles en una entrevista de televisión.
¿En Ferraz conocían las andanzas de Díez? ¿Les reportaba y, en su caso, a quién lo hacía? ¿Tenía aval para hablar en nombre del partido? Estas son las preguntas que sobrevuelan a la exmilitante que, según su página de LinkedIn, se licenció en los años noventa en Ciencias de Información en la Universidad del País Vasco. Fue teniente de alcalde socialista en el municipio cántabro de Vega de Pas tras las elecciones de 2011. Y, ya con Pedro Sánchez en La Moncloa, se le nombró responsable de Comunicación de Enusa entre 2018 y 2021, cuando la empresa pública de uranio estaba presidida por un dirigente del entorno de José Luis Ábalos, secretario de Organización socialista y ministro de Transportes en aquel momento. Después, entre 2022 y 2024, fue directora de Filatelia y Relaciones Institucionales de Correos (“Soy la primera mujer que lleva Filatelia en la historia de Correos”, presumía entonces en una charla), de donde salió dando las gracias a Juan Manuel Serrano, quien fuera presidente de la compañía postal y exjefe de gabinete de Sánchez antes de llegar a la Moncloa.






