La Guardia Civil incautó agendas hasta el año 2025, registró tres viviendas vinculadas a la exmilitante del PSOE y volcó su teléfono íntegro
La red que Leire Díez (52 años, Bilbao) tejió durante años de actividad profesional labrada, en parte, en la empresa pública está en manos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Esta exmilitante del PSOE, que se movía en el anonimato hasta hace un año, está ahora investigada en dos procedimientos distintos que transcurren paralelos, y por los que, previsiblemente, tendrán que comparecer y dar explicaciones muchas de las personas que ser relacionaron con ella, tanto del partido de Gobierno como de distintas empresas privadas. Los agentes la detuvieron el miércoles de la semana pasada en una operación que tuvieron que precipitar por miedo a que Díez y otros implicados destruyeran pruebas. Registraron tres viviendas vinculadas a ella, volcaron su teléfono de forma íntegra e incautaron documentos y agendas hasta el año 2025, según explican fuentes de la investigación.
El expresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) Vicente Fernández había quedado con Díez la mañana del 10 de noviembre en la cafetería de un centro comercial en Madrid. La que fuera teniente de alcalde del municipio cántabro de Vega de Pas en 2011 había viajado desde Cantabria —donde tiene su residencia habitual— a la capital escasos días antes. La última vez que había pisado la ciudad de la Gran Vía había sido a mediados de noviembre, precisamente, para declarar ante un juez. Hasta ese miércoles, se conocía que la exmilitante del PSOE estaba investigada por posibles delitos de cohecho y tráfico de influencias por el juez Arturo Zamarriego, titular del juzgado de instrucción número 9 de Plaza de Castilla.






