Hay un patrón de comportamiento compartido: señalar a la asociación de mujeres y poner en duda la honestidad de su causa
Sin estridencias ni alharacas, Juan Manuel Moreno Bonilla se ha dedicado en sus siete años de gobierno en Andalucía a marcar la diferencia, a reivindicar una forma de hacer política dentro del PP contrapuesta a la de tierra quemada de Isabel Díaz Ayuso y la incompetencia de Carlos Mazón. La crisis de los
25-10-02/la-junta-admite-que-2000-mujeres-han-sufrido-los-retrasos-en-los-diagnosticos-del-cancer-de-mama.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/sociedad/2025-10-02/la-junta-admite-que-2000-mujeres-han-sufrido-los-retrasos-en-los-diagnosticos-del-cancer-de-mama.html" data-link-track-dtm="">cribados del cáncer de mama ha hecho saltar las costuras también de esa estrategia y el PP andaluz ha transitado esta semana por el carril que frecuenta el madrileño: los “infundios” de los que el nuevo consejero andaluz acusó a la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama) suenan a algo parecido a las “mismas mierdas” de las que habló Díaz Ayuso para referirse a las muertes en las residencias de ancianos durante la pandemia.
No son crisis con la misma entidad, pero hay un patrón de comportamiento compartido entre los tres gobiernos del PP: señalar a las víctimas y sembrar dudas sobre la honestidad de su causa. Fue lo que hizo entonces la presidenta madrileña al no desautorizar a su director de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, cuando acusó al familiar de un fallecido de inventarse un testimonio. “Siempre están criticándonos con lo mismo, siempre nos están llevando con las mismas mierdas”, reprochó a la oposición, ignorando el dolor de quienes perdieron a sus padres y abuelos tras la aplicación de los “protocolos de la vergüenza”. “Desde el cariño”, dijo Antonio Sanz a la asociación Amama, “dejen de lanzar infundios y dejen de intentar desprestigiar al sistema sanitario”.







