‘Yo, Julio César’, de Alfred de Montesquiou y Névil, reconstruye desde el rigor y la documentación la vida del caudillo romano en un tebeo trepidante

Hasta ahora solo existía un Julio César de tebeo: el personaje de Astérix y Obélix, al que los irreductibles galos llaman simplemente Julio y al que vuelven completamente loco. Sin embargo, le h...

a salido un competidor: Yo, Julio César (Reservoir Books, traducción de Xisca Mas), de Alfred de Montesquiou como guionista y Névil como dibujante, una recreación en cómic de la vida del político y militar que destruyó la República romana y uno de los personajes más famosos de la historia occidental. Aunque Montesquiou es un gran admirador del Julio César de Goscinny y Uderzo —“gracias a Astérix, sigue siendo un personaje muy popular”, explica este escritor y periodista francés—, su trabajo no tiene nada que ver con el gran clásico del tebeo. Se trata de una minuciosa reconstrucción de la existencia del autor de La Guerra de las Galias: todo lo que cuenta está documentado con fuentes clásicas, como Suetonio o Plutarco, además de los propios textos de César, o con estudios de grandes eruditos en historia romana, como Jérôme Carcopino o Adrian Goldsworthy.