Un triple de Blatt a falta de 4,3s sentencia un partido muy irregular del equipo de Sergio Scariolo, que encaja 40 puntos en el segundo cuarto
El refugio del Maccabi israelí ha sido un chollo para sus rivales en la Euroliga. El equipo de Oded Kattash llegó a la sexta jornada sin ganar un partido en el Alexandar Nikolic Hall de Belgrado. El Real Madrid, inédito, en su caso, a domicilio, sabía que llegaba al lugar ideal para estrenarse. Quedan seis semanas antes de que el Maccabi y el Hapoel vuelvan a sus canchas en Tel Aviv después del alto el fuego y el conjunto de
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-dtm="">Sergio Scariolo confiaba en lograr un triunfo en Serbia. Al final se volvió otra vez de vacío por su irregularidad, por un segundo cuarto demencial en el que encajó 40 puntos en diez minutos y la sentencia final con un triple de Tamir Blatt (92-91).
El Real Madrid mejoró mucho su defensa al final del primer cuarto, con muy buena coordinación para forzar el dos contra uno, y eso le permitió llegar con ventaja al segundo periodo. La diferencia pudo ser mayor, pero ni los pies ni la cabeza de Facu Campazzo, guía de este equipo durante los últimos años, parecen tan ágiles como siempre. Con las bajas de Sergio Llull y Andrés Feliz, el Madrid sufría mucho en la dirección, pero el trabajo alrededor de su aro les dio una renta jugosa (17-27).






