La compañía pública, que ya ha desplegado a 120 trabajadores para facilitar el acceso a los trenes, licita un contrato para comprar barreras

El Metro de Madrid necesita 500 barreras nuevas de dos metros cada una para regular el flujo de viajeros provocado por el cierre parcial por obras de la línea 6, y la instalación de equipos de refrigeración en los andenes. Esa argumentación, recogida negro sobre blanco en el contrato correspondiente, consultado por EL PAÍS, revela con lenguaje burocrático las dificultades que está teniendo la compañía para digerir las obras que afectan a la línea con más pasajeros, con alrededor de 116 millones de viajeros en 2024. De hecho, Metro ha tenido que desplegar a 120 trabajadores para dirigir el tránsito de los usuarios, ha llegado a cortar puntualmente el acceso a andenes, y se ha acostumbrado a mañanas de trenes abarrotados, clientes desesperados y protestas en las redes sociales.

“Ha existido un incremento de necesidad de los materiales 12008 [barreras con cintas que se tensan hasta dos metros, como las de, por ejemplo, los aeropuertos] y 12022 [soportes de pared con cinta retráctil] por parte del Área de Gestión Operativa de Metro de Madrid debido a la interrupción de servicio en Línea 6 y la instalación de equipos de refrigeración en los andenes por el Plan de Altas Temperaturas”, se lee en la documentación del contrato, que cifra en 107.925,71 euros la inversión.