La dupla italiana triunfa en Phillip Island y demuestra que, sin Marc Márquez en pista, nadie está más fuerte que ellos a estas alturas de la campaña

Aunque llegó a dudar de ello en este 2025 plagado de infortunios, no parece que Jorge Martín se equivocara al apostar por el proyecto de Aprilia tras recibir el inesperado portazo de Ducati el curso pasado. Por mucho que lo vea por la tele lesionado, el campeón del mundo de 2024 lleva ya varios meses viendo como su compañero Marco Bezzecchi se ha erigido en el único piloto capaz de batirse de cerca con Marc Márquez y superar con holgura al resto de la armada de Bolonia, más todavía cuando el 93 no está en pista. El sábado en el GP de Australia fue otra confirmación del gran momento de la dupla italiana, segunda en parrilla e inapelable ganadora de la carrera al sprint en el precioso y salvaje circuito de Phillip Island.

“En Noale, toda la fábrica está trabajando duro, y yo intento entregarme al máximo, no sé decirte qué más estamos haciendo para ir tan rápido en este momento de la temporada”, valoraba Bez tras fundir a la Aprilia satélite de Raúl Fernández, segundo clasificado, y la KTM de Pedro Acosta, tercero en un podio inédito desde la introducción del formato sprint en 2023. Por primera vez, ninguna Desmosedici GP lucía en el mismo, y Gigi Dall’Igna se atusaba su perilla blanca de genio de película en el garaje. El resto está llegando a su altura, una dolencia más evidente que nunca sin su campeón en pista.