Controlar sus movimientos puede parecer una exageración, pero si alguna vez has perdido de vista al niño en el supermercado o has estado despierto porque tu hijo adolescente no llega, no quieres repetir esa sensación nunca más
Cuando muchos de nosotros éramos pequeños y nos alejábamos de nuestros padres de manera acordada, el único sistema de control era quedar en un sitio a una hora o usar un teléfono fijo para llamar a otro fijo del que recordásemos el número y avisar de un retraso. Y si alguien llegaba más tarde, el otro esperaba un rato sin necesidad de alertar a todas las fuerzas del orden. Ahora, por suerte, ...
O suscríbete para leer sin límites
la tecnología permite saber en cada momento dónde está nuestro retoño, ya sea un niño pequeño, indefenso, o el típico adolescente de respuestas ambiguas, que dice que irá “por ahí… con unos”, sin concretar nada.
Por supuesto, a lo que tenemos acceso es a la triangulación espacial del dispositivo tecnológico. Aunque si tu hijo se deja el móvil, o se lo quitan, o pierde la mochila o el bolso donde va el pequeño artefacto localizador, poco se podrá hacer. Pero ya es mucho más de lo que se tenía antes. Hay épocas en las que realmente puede ser útil este espejito mágico que te resuelve dudas.






