El palacio Butrón de la ciudad natal del novelista abre al público con más de un millar de enseres cedidos por los descendientes del escrito

La mecedora ha cambiado de salón. La butaca presidencial de don Miguel Delibes Setién, más conocido como “¡El abuelo!” por quienes este viernes por la mañana contemplaban el asiento de mimbre bajo otro techo, pertenece al inmenso legado material del escritor vallisoletano, amén del inmensurable cultural e intelectual, visitable desde este viernes en el palacio Butrón de su ciudad natal. El círculo se cierra en el 105 aniversario del nacimiento del novelista, hecho que ocurrió unas cuantas calles más allá de la calle del 2 de mayo de la capital castellana, donde murió en 2010. Desde entonces sus premios, libros, cuadros y enseres varios seguían allí, a expensas de trasladarse a algún museo, anhelo familiar conseguido por fin a golpe de entendimiento con la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de su ciudad natal tras lustros de flecos sin resolver. La familia acoge la mudanza hacia la sexta vivienda del patriarca en Valladolid, quizá la última, con la nostalgia de las despedidas y la esperanza de que el autor siga aún más vivo en esa urbe donde tantas obras ambientó.