Su legado es inmenso y sigue inspirando hoy la estructura fundamental de las políticas feministas

No hace mucho tiempo, aunque hoy parezca mentira, levantar la bandera feminista era un acto de valentía que entrañaba graves riesgos para la seguridad de aquellas que se atrevían. Declararse feminista e ir abriendo el camino de la emancipación de las mujeres, en la España de los años setenta, significaba también sufrir la incomprensión dentro de la propia izquierda y ser sometida a un cierto ostracismo social, profesional y familiar. ...

Carlota Bustelo fue una mujer culta, inteligente y conectada al mundo en un país que, todavía entonces, seguía aislado de las grandes corrientes defensoras de los derechos civiles y de los movimientos de liberación de la mujer. Bustelo se hizo militante del PSOE en 1974 sin abandonar nunca el compromiso feminista del que hizo su causa vital, intelectual y política. Así, en 1976 colabora en la creación del primer grupo autónomo feminista en España; el Frente de Liberación de la Mujer. Era el inicio de la Transición que lograría la llegada de la libertad y el principio de la modernización de España. Lo cierto es que tanto la libertad como la modernización tardaría mucho más en alcanzar a las mujeres. En 1979, 11 mujeres y un hombre son procesados, en Bilbao, por practicar abortos. Hoy que seguimos escuchando voces cuestionando el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, es oportuno recordar que venimos de una persecución penal y que, tan solo después de una ardua lucha, hemos logrado conquistar ese derecho.