El rey Felipe VI preside un acto donde escritores, amigos y autoridades recuerdan en su ciudad natal al Nobel peruano, su ambición intelectual y política, su vida aventurera de trotamundos, su disposición al debate y su omnipresencia pública
“¿Es demasiado pronto para valorar la dimensión de Mario Vargas Llosa?”. La pregunta sobrevoló el auditorio casi al final del acto de homenaje al Nobel peruano, celebrado este miércoles durante el Congreso Internacional del Lengua de Arequipa (CILE) en Arequipa, su ciudad natal. Con la presencia en primera fila del rey de España, Felipe VI; amigos, escritores y autoridades loaron la figura de Vargas Llosa, fallecido esta primavera; su precocidad, su ambición intelectual y política, su vida aventurera de trotamundos, su disposición al debate, su omnipresencia pública. Pero la pregunta de Javier Cercas fue un paso más allá. El escritor español pedía tiempo ante la imponente trayectoria del homenajeado. Cercas confesó que él incluso no se atreve todavía a aceptar la palabra “amigo”, con la que el Nobel le consideraba. Y justificó su pudor recordando una generosa columna que Vargas Llosa escribió en los años noventa sobre uno de sus primeros libros. “Cambió mi destino, yo tenía treinta y pocos años y me leían mi familia y mis amigos. A esa edad, él ya tenía publicadas al menos tres obras maestras. Su generosidad fue algo que nunca pude corresponder. ¿Amigo? Era más como las pirámides, siempre estaba ahí”.






