Imaginen que en medio de esta carga testosterónica de los aranceles de Trump acontece un tsunami económico. Algo parecido sucedió en España hace medio siglo

Imagínenlo un momento: en medio de esta carga testosterónica de los aranceles de Trump, acontece una movida en el sistema monetario global y quedan abolidos todos los procedimientos en vigor hasta este momento. Un tsunami económico. Algo parecido es lo que sucedió en España hace medio siglo, cuando Franco vivía sus últimos estertores y nuestro país se disponía a cambiar de Régimen para siempre: de un país totalitario a una sociedad abierta y democrática; de una economía arbitraria a un capitalismo más o menos homologable. Estos días se recuerdan aquellos tiempos por algunos de

os-fusilamientos-finales-de-la-dictadura.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/eps/2025-09-14/las-ultimas-balas-del-franquismo-asi-funciono-el-siniestro-engranaje-de-los-fusilamientos-finales-de-la-dictadura.html" data-link-track-dtm="">sus episodios más tremebundos.

Parecía un caso de mala suerte. Otra vez la pesadilla repetida en la historia de una transformación política de primera magnitud envuelta en una crisis económica mundial. Había ocurrido con la Segunda República, instalada en España en los inicios del crash del 29 y la Gran Depresión. A principios del año 1971, el presidente americano Richard Nixon toma una decisión revolucionaria: liquida las normas vigentes del sistema monetario internacional, suspende la paridad entre el dólar y el oro, y los tipos de cambio fijos. En definitiva, el republicano acaba con los restos de los acuerdos de Bretton Woods (no así con sus instituciones) con los que, en junio de 1944, a punto de finalizar la Segunda Guerra Mundial, 44 países de todo el globo se dotaron para actuar en los mercados monetarios.