El jurado solo ha estimado que existió una “enajenación mental leve” y pide 20 años por el asesinato de su mujer y prisión permanente revisable por el de su hija
El parricida Galin Petrov, de 41 años, ha sido declarado, por unanimidad de un jurado popular, culpable del asesinato de su mujer, Irina Dimitrova, de 29 años, y de su hija Marilla, de seis, según han confirmado fuentes judiciales. La familia, originaria de Bulgaria, residía desde hacía años en un bloque de pisos de la avenida Olímpica de Móstoles (Madrid). La defensa y el propio acusado esgrimieron el argumento de la enajenación mental, que habría llevado a Petrov a la idea de que era mejor matar a su mujer y a su hija “para que no sufrieran si él se quitaba la vida, como pensaba hacer por su profunda depresión”. Sin embargo, el jurado no ha considerado completamente ese eximente, y se limita a reconocer una “enajenación mental leve”, después de escuchar durante una semana declaraciones de familiares, testigos, policías, psicólogos y peritos.
La madrugada del 6 de noviembre de 2022 Galín Petrov se levantó y se fue a la calle sin llaves, sin abrigo y sin teléfono. Hacia las 5.00 de la mañana, su mujer, Irina Dimitrova, se percató de su ausencia, y salió a buscarlo extrañada con la hija de ambos. Lo encontraron en un parque de Móstoles, desorientado, y le acompañaron a casa, manifestando a otros familiares la preocupación por su estado de ensimismamiento.






