Antonio P., el militar del Ejército de Tierra en activo que en 2023 estranguló hasta la muerte a su esposa delante de sus hijos en Madrid, ha sido condenado a 11 años y medio de prisión. La sentencia ha tenido que contemplar la circunstancia atenuante de enajenación mental porque el jurado popular consideró que Antonio no era dueño de sus facultades cuando asfixió a Leticia T. en su domicilio. El fallo judicial también rebaja la pena por la confesión de los hechos, ya que Antonio llamó a Emergencias después de matar a su pareja, y de reparación del daño, por los ingresos económicos que ha hecho a la familia de su víctima.El 25 de noviembre de 2023, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Antonio mató a su esposa después de una discusión. Leticia llevaba un tiempo mostrando su intención de separarse e incluso había comenzado los trámites para el divorcio. Para las acusaciones y la Fiscalía, este era el detonante que llevó al acusado a acabar con la vida de su pareja. Sin embargo, el jurado popular consideró más plausible el relato de los hechos que planteó la defensa de Antonio, ejercida por el letrado Rafael Cotta.El militar alegó que mantenía fuertes discusiones con su mujer por la crianza de sus hijos, una niña de tres años y un niño de uno, especialmente por la que él consideraba la intromisión de la familia de ella en las decisiones conyugales y de crianza. En este contexto, él defendió que su familia quedaba en un segundo plano y que sufría burlas por parte de su familia política. Según la versión de la defensa, toda esta situación llevó a Antonio a una situación límite que le llevó a matar a su mujer. El veredicto del jurado popular no consideró, ni siquiera, la agravante de género, es decir, que el asesinato se produjera porque Leticia era mujer. Sin embargo, sí concedió a Antonio todas las atenuantes posibles. “Consideramos que el estrangulamiento se inició como consecuencia de una discusión entre el acusado y la víctima, que fue subiendo de tono. No como forma última de sobreponer su voluntad a la de ella”, concluyeron los jurados.Uno de los testimonios que respalda esta resolución fue el de los psiquiatras contratados por el acusado, que atestiguaron que el hombre había sufrido “una quiebra emocional” fruto de un “cúmulo grande de emociones contenidas” por “comentarios y discusiones en el ámbito familiar”. La profesional independiente perteneciente al jurado declaró que no había observado en él ningún trastorno depresivo grave. El acusado reconoció que, meses antes del crimen, había acudido a 11 sesiones con una psicóloga por “problemas en el manejo de la ira”.De este modo, de una petición inicial de hasta 25 años por parte de la acusación particular, ejercida por Miguel Ángel González Hidalgo, la sentencia se ha quedado reducida a los 11 años por el homicidio y seis meses más por los daños psíquicos causados a su hija de tres años que fue testigo de los hechos. Cuando la policía llegó al piso, encontró a los niños metidos en una habitación y se habían hecho pis encima. La pequeña de tres años le dijo a una agente que su “papá había hecho daño a mamá” y le había roto el collar de “un chupete y la virgen”. La niña no paró de preguntar dónde estaba su madre y desde entonces, los dos hermanos viven con los abuelos maternos. “La niña, tras estos hechos, ha sufrido un menoscabo psíquico por los sentimientos de intensa amargura y tristeza que le provoca y provocará el recuerdo de lo sucedido, evolutivos en el tiempo, durante el que estos efectos se prolongarán de forma indefinida, siendo sentimientos especialmente intensos como consecuencia de haber sido testigo directa de lo ocurrido”, reza la sentencia. El magistrado hace hincapié en lo que supondrán para los hijos de Leticia estos hechos: “Están en proceso de crecimiento; se tendrán que relacionar con muchas personas en el futuro que ahora ni siquiera saben que existen (nuevos compañeros de clase, amigos, parejas), que, como es lógico, se interesarán por sus padres, poniéndoles en cada ocasión que así suceda en la situación de recordar y decidir qué información dar, lo que indudablemente contribuirá a rememorar la situación y, a la niña, a rememorar nuevamente el recuerdo directo de este día”.l teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico016-online@igualdad.gob.esy por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
11 años de prisión para el militar que estranguló a su mujer delante de sus dos hijos pequeños
El jurado consideró que el acusado tenía alteradas sus facultades cuando mató a su pareja, por lo que la sentencia recoge una atenuante psíquica







