El político popular ha reclamado en la Mesa de la Cámara información de los viajes de ministros de Sumar

La Mesa del Congreso ha rechazado este martes una reclamación indignada del diputado del PP Guillermo Mariscal, secretario segundo de ese órgano, por haber tenido que interrumpir su viaje de luna de miel a México para acudir a votar presencialmente al pleno de esta semana. El PP ya se movilizó la semana pasada ante la ausencia de Mariscal para intentar conseguir que se le permitiera votar telemáticamente en contra de la emblemática Ley de Movilidad Sostenible, que salió adelante al final por un acuerdo in extremis con los cuatro representantes de Podemos. El diputado popular ha arremetido en la Mesa contra las justificaciones que sí se conceden para votar desde fuera con los viajes oficiales de los ministros y portavoces de Sumar.

La protesta del diputado Mariscal ha suscitado el debate más acalorado en la Mesa del Congreso de este martes, por encima de la reforma constitucional que pretende introducir el Gobierno sobre el derecho al aborto, sobre el plan de inmigración del PP o sobre ninguno de los puntos del orden del día de la sesión programada para el pleno de esta semana.

Guillermo Mariscal ha protestado porque no se le permitiera votar telemáticamente desde México, donde comenzó hace casi 10 días su luna de miel, y porque se viera forzado a anticipar su regreso a España porque el PP le reclamó su presencia para las votaciones de esta semana. Esta polémica ya se generó la semana pasada cuando el PP intentó que su diputado votara desde México la convalidación del decreto de embargo de armas a Israel y, sobre todo, en contra de la aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible, que al final prosperó por 174 votos a favor frente a 170. Hubo un momento ante esa votación, antes de que el Ministerio de Fomento anunciase el acuerdo con Podemos, en que el Gobierno podría haberla perdido por un voto, lo que concedía más relevancia a la participación de Mariscal.