El ministro niega que tapara la denuncia de presunta agresión sexual contra el exjefe de Policía y afirma que no asumirá “calumnias de ese tipo”

El PP ha aprovechado la sesión de control al Gobierno en el Congreso para martillear con la dimisión del ex director adjunto operativo de la Policía, José Ángel González Jiménez, tras ser denunciado por una agente por violación. En una sesión sin Pedro Sánchez, de viaje en la India, los populares han aprovechado cada pregunta al Ejecutivo para responsabilizarlo de los hechos y exigir la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los gritos de dimisión y los golpes en el escaño por parte de la bancada popular se han mezclado con los aplausos de la bancada socialista del hemiciclo tras la intervención del titular de Interior. Marlaska ha retado a los miembros del PP a decir “fuera del hemiciclo que el ministro del Interior conocía los hechos y que no actuó, porque entonces nos veremos en otras instancias”. “Los hechos son de tal gravedad que evidentemente no voy a asumir calumnias de ese tipo”, ha zanjado el ministro, que asegura que dejará el cargo si la víctima se “no se ha sentido protegida”.

Desde las primeras intervenciones de la mañana, los populares se han dedicado a acusar al Ejecutivo de “encubrir a un violador”. La pregunta de la portavoz del PP, Ester Muñoz, dirigida a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, versaba sobre la responsabilidad del Gobierno, pero Muñoz ha iniciado su intervención afirmando que es “difícil preguntarles por algo que no sea sus escándalos”. “Sabemos que lo conocía [el caso de presunta agresión sexual del exjefe de Policía] y que ha cesado únicamente porque ha salido a la luz, no por lo que ha hecho”. Montero ha replicado acusando al PP de “doble moral” por atacar al Gobierno con este asunto mientras ignora las acusaciones de acoso sexual contra el alcalde de Móstoles y ha defendido que se ha actuado con rapidez y se “hizo lo que se tenía que hacer, y el señor Marlaska hizo lo que tenía que hacer”.