Las críticas a Cheng han contrastado con los parabienes hacia Pace, un financiero enamorado de Barcelona, dueño del Burnley y cuyo reto es convertir en cinco temporadas al Espanyol en un equipo ganador y que compita en Europa
El Espanyol disfruta de un momento de afirmación tan notable en su 125 aniversario que obliga a preguntar por sus aspiraciones después que el club haya sido adquirido por el empresario estadounidense Alan Pace. La salud desde el punto de vista social es indiscutible: tiene 36.000 socios, 31.000 abonados y unos 32.000 aficionados suelen acudir a los partidos en el RCD...
E Stadium, inaugurado en 2009. Ya quedó en el olvido aquella frase de Fernando Lara después de abandonar Montjuïc, una vez que en 1997 fue derrocado Sarrià: “¿Quién querría vivir como un pordiosero en el Palacio de Buckingham?”. Daniel Sánchez Llibre pidió entonces un crédito de 65 millones y había serias dudas sobre el futuro del Espanyol.
El campo es ya de su propiedad y el equipo funciona muy bien desde que en mayo se salvó en el último partido del que hubiera sido el tercer descenso en cinco años después de ganar a Las Palmas. El Espanyol acudió en septiembre al Bernabéu con la posibilidad de ser líder de la Liga. Acomodado en la zona noble de la tabla, la trayectoria blanquiazul se asienta en los pilares de Manolo González, Javi Puado y Fran Garagarza. Manolo González no solo es el entrenador, sino que se presenta como la figura que mejor define la causa blanquiazul por su competitividad irreductible, energía inagotable, carácter desacomplejado y, por supuesto, por su rivalidad con el Barça. El técnico subraya la identidad y contagia su vitalidad a la hinchada y a la plantilla que capitanea Puado. El delantero tomó la bandera blanquiazul después de la salida de Joan García al Barça por 26,3 millones, una cantidad muy bien invertida por el director deportivo Garagarza.






