El encuentro, celebrado en dos jornadas, prevé reunir expertas, artistas y responsables públicos para debatir cómo romper los estereotipos
La edad y el envejecimiento se han convertido en una forma cotidiana y casi invisible de discriminación. En una sociedad que avanza a gran velocidad en calidad de vida, el edadismo —el término que define este prejuicio— crece especialmente en el ámbito laboral. Para arrojar luz sobre el tema, Barcelona ha inaugurado este martes el primer Congreso contra el Edadismo, un encuentro en el Paranimf de la Diputación, que ha reunido a expertas, artistas y responsables públicos para debatir cómo romper los estereotipos asociados a la edad. Bajo el lema “Cap a uns municipis no edatistes” (“Hacia unos municipios no edadistas”, en castellano), el congreso se celebrará en dos jornadas, el 14 de octubre y el 7 de noviembre, con la participación de la presidenta de la Diputación, Lluïsa Moret, y las actrices Vicenta Ndongo y Mercè Comes, invitadas para reflexionar sobre el edadismo en su sector.
El congreso, el primero de estas características en Cataluña, busca promover una mirada diversa sobre el proceso de envejecimiento y situar en la agenda pública la necesidad de reconocer que el edadismo es también una forma de discriminación estructural que afecta especialmente a las personas mayores. “Queremos que este congreso sea un punto de referencia estable y un epicentro de información conjunta para elaborar la estrategia con la que afrontar una discriminación que nos interpela a todos”, ha señalado la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, durante el evento de inauguración.






