Londres (EFE).- Unos 1,6 millones de conductores británicos participan desde este lunes en el mayor juicio colectivo de la historia legal de Inglaterra y Gales, al demandar ante el Tribunal Superior a catorce fabricantes de coches por presunto fraude en las emisiones diésel.
El juicio se centra en Mercedes, Ford, Renault, Nissan y Peugeot/Citroën, seleccionados como demandados principales por la corte debido a la magnitud del caso, si bien se prevé que después se amplíe a otros nueve fabricantes que también afrontan reclamaciones por el supuesto uso de dispositivos de manipulación.
Estos son Volkswagen/Porsche, BMW, Jaguar Land Rover, Toyota, Mazda, Hyundai-Kia, Volvo, FCA/Suzuki y Vauxhall/Opel, indicó en un comunicado el despacho jurídico Leigh Day, que representa a los demandantes.
Podría sentar precedente para toda la industria del automóvil
El proceso, que podría sentar un precedente judicial para toda la industria automovilística, busca establecer si los fabricantes vulneraron las normas medioambientales británicas y europeas mediante el empleo de mecanismos fraudulentos.










