Los partidos de la derecha moderada que se han empeñado en copiar el discurso de los populistas han acabado hundiéndose, con pocas excepciones

La crisis del conservadurismo en Europa ha sido enorme. Parece increíble que los tories, los conservadores británicos, que han sido primeros o segundos en las elecciones generales desde mil ochocientos y pico se preparen ahora para ser cuartos o quintos, por detrás del Partido Verde, por ejemplo. Los conservadores han desaparecido también prácticamente en Fr...

ancia, transformados en un conjunto de partidos con diferentes programas. La división interna, que era una de las características de la izquierda, es ahora la maldición en unos partidos conservadores que se han desmoronado y que se odian unos a otros. Pasó antes en Italia, donde se observó la increíble desaparición de la democracia cristiana. Resisten aún los conservadores alemanes, acosados por la extrema derecha de AfD. Resiste el Partido Popular español, líder en la oposición, pero igualmente acosado por los extremistas. El hundimiento de los grandes partidos conservadores no debería proporcionar ninguna alegría a la izquierda: desaparecen en la mayoría de los casos porque son devorados por la extrema derecha. Sobre todo, cuando creen que su futuro mejoraría imitando a sus acosadores.