Balance geopolítico de la iniciativa diplomática con la que el republicano se anota un nuevo éxito tras el bombardeo de Irán y la imposición de requerimientos militares y comerciales a Europa

El plan de Trump para Gaza tiene un futuro incierto, pero su mero nacimiento es un acontecimiento relevante. Su importancia reside, en primer lugar, en el obvio alivio que puede proporcionar a los civiles gazatíes sometidos a un asedio medieval que una comisión de expertos de la ONU ha considerado un genocidio por parte de Israel. Pe...

ro, en un segundo nivel, el plan tiene significativas consecuencias geopolíticas. Aunque su devenir es incierto, algunas de las dinámicas cristalizadas con esta iniciativa tienen visos de poder reverberar en el tiempo. A continuación, una recopilación de factores que deberían ser tenidos en cuenta para trazar un balance de lo acontecido.

El plan encierra múltiples elementos positivos para el presidente de Estados Unidos. A pesar de profundas perplejidades alrededor de la letra de la iniciativa, ha cosechado amplísimo respaldo internacional —no solo en la región, sino también fuera, de Europa a Rusia o la India—, perfilándose así como un éxito diplomático.

El proceso le permite a Trump desinflar la creciente y enorme presión que se acumulaba sobre Estados Unidos como cómplice necesario de la acción israelí, que provocaba enorme indignación.