Fotografía de archivo (i-d) del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, durante la firma de un acuerdo en la Casa Blanca. EFE/Nathan Howard/Pool

Por Eduard Ribas i Admetlla |

Washington (EFE).- Con el acuerdo entre Israel y Hamás del miércoles para liberar a los rehenes de la Franja de Gaza, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se anota un tanto diplomático en su abierta carrera por lograr el Premio Nobel de la Paz, que se anunciará este viernes.

El republicano, que ansía el galardón desde que lo ganó el entonces presidente Barack Obama en 2009, reivindica haber resuelto siete guerras, aunque expertos señalan que no ha promovido ningún tratado formal de paz y que, en varios de esos conflictos, solo se alcanzaron treguas frágiles.

Además, las negociaciones para poner fin a las guerras de Gaza y Ucrania, sus dos grandes promesas, continúan.