Si alguna vez visitamos un planeta extrasolar, lo más probable es que sea el que orbita sobre Próxima Centauri

En Próxima Centauri se acaban de enterar de que estamos saliendo de la pandemia de covid. Eso suponiendo, naturalmente, que haya alguien —o algo— observándonos desde allí. Próxima Centauri es la estrella más cercana a nuestro Sol, pero aun así la luz, o cualquier otra radiación electromagnética que pueda transmitir información sobre nosotros, tarda cuatro años y tres meses en llegar allí. Y sí, hace cuatro años y tres meses estábamos justo empezando a salir de la pandemia, gracias a las vacun...

as que nos veníamos pinchando por entonces.

Aquellas vacunas, por cierto, fueron la mayor contribución de Donald Trump durante su primer mandato, y le habrían hecho un buen candidato al Premio Nobel de la Paz, pero ahora se dedica a desprestigiarlas, desmentirlas y desfinanciarlas con la inestimable ayuda de su secretario de Salud, Robert Kennedy. Eso no lo saben aún en Próxima Centauri. Todavía faltan cuatro años para que se enteren. Es lo que tiene vivir en un espacio-tiempo donde ninguna información puede viajar más rápido que la luz.

Que haya observadores en Próxima Centauri es poco probable, pero no imposible. Aunque la estrella es una enana roja con un brillo tan mediocre que no fue descubierta hasta 1915 en la constelación del Centauro, los astrónomos actuales han descubierto dos planetas que la orbitan. Uno de ellos tiene un tamaño similar al de la Tierra y está en la zona habitable de su sistema, la zona en que la temperatura es adecuada para el agua líquida. Si alguna vez visitamos un planeta extrasolar, lo más probable es que sea este, que es el que tenemos más cerca.