Un juzgado impuso al sucesor de Dina Boluarte un tratamiento psicológico “por impulsividad y conducta sexual patológica” y la causa fue archivada
Perú tiene nuevo presidente: José Enrique Jerí Oré, un abogado limeño que a inicios del próximo mes cumplirá 39 años. El segundo mandatario más joven de Perú luego de Alan García, el desaparecido líder del aprismo. Una vez más, quien dirige el país no es un político elegido en las urnas, celebrado por amplias mayorías, sino más bien un parlamentario que asume funciones por mandato constitucional.
Así como Boluarte, Jerí inicia su mandato sin albergar grandes esperanzas. Gobernará poco más de nueve meses hasta el 28 de julio de 2026. Por el lapso tan breve, las reformas serán mínimas, aunque la ciudadanía le exigirá medidas urgentes, concretas y eficaces para combatir la delincuencia y aplacar la percepción generalizada de inseguridad. Su misión será fortalecer la transición hacia el próximo Gobierno.
Pero Jerí, quien presidió el Congreso desde julio, no parece estar destinado a generar tantos consensos. Arrastra una acusación gravísima: a inicios de año, una mujer lo denunció por violación sexual. El delito se habría consumado durante las fiestas de Año Nuevo en una casa de campo, en Canta, una localidad al noroeste de Lima. La muchacha contó que bebió alcohol con Jerí y el empresario Marco Cardoza Hurtado alrededor de una piscina hasta que empezó a sentirse mal. Poco después perdió el conocimiento. Despertó sin ropa y magullada sobre una cama.









