La líder de la oposición venezolana ha recibido la noticia en clandestinidad. Ha estado delante y detrás de las cámaras durante más de una década de lucha por lograr la salida del chavismo del poder

En el arco de poco más de una década se ha fraguado como el concreto el liderazgo de María Corina Machado. La dirigente que acaba de ser reconocida con el Premio Nobel de la Paz y que recibió la llamada de notificación desde un lugar en Venezuela desconocido, porque se vio obligada a entrar en clandestinidad hace más de un año, se fue abriendo espacio para conducir el esperado cambio político en el país sudamericano y a la oposición al chavismo en un terreno gobernado por los partidos tradicionales y por los hombres. Machado fue activista por el derecho al voto, fue diputada independiente y encaró a Hugo Chávez en el Parlamento, fundó su propio partido, aspiró a la presidencia y ha resistido como pocos dirigentes la persecución férrea del aparato represión. Estos son los cinco momentos clave de su carrera política.

Nicolás Maduro recibió de Hugo Chávez un país moribundo y desencantado. En el primer año de gobierno, poco pudo hacer para frenar la inflación, disimular la escasez de alimentos y medicinas y contener la inseguridad. El 23 de enero de 2024, una fecha icónica para los venezolanos porque se conmemora el fin de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez, Machado estaba del lado izquierdo de Leopoldo López. Anunciaron “La salida”, un movimiento popular cuyo objetivo era “encontrar una salida pacífica, democrática y constitucional” al Gobierno de Maduro. Esto comenzaría con asambleas ciudadanas y evolucionaría en un primer ciclo de protestas antigubernamentales contra el heredero del chavismo. Un espeso movimiento estudiantil reclamaba al Gobierno reivindicaciones sociales y días después de la proclama de López, Machado y el también dirigente opositor Antonio Ledezma, en el exilio como López, convocaron a una marcha por el Día de la Juventud. Esta movilización llegó al centro de Caracas, frente a la Fiscalía, y terminó con dos jóvenes asesinados y varios heridos y detenidos. Siguieron dos meses de protestas continuas. Leopoldo López fue encarcelado por “delitos de opinión”. Lo acusaron de que su llamado a “la salida” incentivó la violencia. Ledezma fue sacado a la fuerza de su oficina y llevado a la cárcel. Otros dirigentes de la coalición liderada por Voluntad Popular también fueron apresados. A Machado, que era diputada, le allanaron la inmunidad para investigarla por traición a la patria, la inhabilitaron para ejercer cargos públicos y le dictaron prohibición de salida del país.