Barcelona (EFE):- La sensibilidad al estrés hace que los pensamientos suicidas sean «más extremos y sostenidos» en la población universitaria, según revela un estudio coordinado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar y la Universitat Pompeu Fabra (UPF).
Uno de los mensajes que lanza este análisis, publicado en el Día mundial de la Salud Mental en la revista ‘Journal of Affective Disorders’, es que tener en cuenta la sensibilidad al estrés podría tener un impacto en la prevención del suicidio, la primera causa de muerte entre los jóvenes de entre 15 y 29 años en España.
Tres grados de severidad creciente
El trabajo, realizado a través de encuestas a más de 700 estudiantes universitarios durante 14 días seguidos, ha permitido clasificar la ideación suicida en tres grados de severidad creciente y ha revelado que los estudiantes más sensibles al estrés tienen más pensamientos suicidas, han explicado los investigadores en un comunicado.
Así, el estudio define, por primera vez, tres grados de ideación suicida pasiva en función de su «frecuencia, intensidad y variabilidad creciente».







