La división en la UE para castigar al Gobierno de Netanyahu lastra la acción del club comunitario al tiempo que pierde credibilidad internacional

La parálisis y la debilidad de la Unión Europea para condenar los ataques de Israel sobre la franja de Gaza, que ya han matado a más de 67.000 personas, están arrastrando sus valores y conduciendo al club comunitario a una enorme pérdida de credibilidad internacional. Dos años después de los ataques de Hamás en Israel —que asesinó a más de 1.200 personas y secuestró a otras 251 y que derivaron en la guerra contra los gazatíes—, el club comunitario ha fracasado en su

acional/2024-02-18/suspender-el-comercio-sanciones-o-diplomacia-las-palancas-de-presion-de-la-ue-a-israel-para-frenar-el-asedio-a-gaza.html" data-link-track-dtm="">respuesta a las vulneraciones del Estado judío de la legislación internacional.

La división en torno a Israel se muestra con países que le han prestado su apoyo sin fisuras —como Hungría o República Checa—, y con el respaldo de Alemania, aunque últimamente ha elevado el tono crítico. La UE no ha emprendido apenas represalias contra el Ejecutivo de Netanyahu, sostenido por partidos ultraderechistas. Y no solo en cuanto a las palancas de presión de las que dispone, como suspender el comercio, sanciones o medidas diplomáticas. Incluso en lo más simbólico, la respuesta ha sido fútil: a los Veintisiete les costó muchos meses de debates en los Consejos Europeos emitir una declaración que reclamara un alto el fuego.