Con un balance de casi 65.000 muertos civiles en Gaza por los ataques indiscriminados de Israel, justo cuando el ejército de Benjamín Netanyahu ha lanzado la ofensiva terrestre para tomar la capital de la Franja y en medio de una enorme presión internacional, la Unión Europea avanza en la suspensión de parte de su acuerdo de asociación con Israel —en concreto la comercial—, que tiene en su base el respeto de los derechos humanos. El Ejecutivo comunitario liderado por la alemana Ursula von der Leyen tratará este miércoles una comunicación para paralizar partes de ese tratado comercial y restituir ciertos aranceles a productos de Israel, según explican fuentes comunitarias a EL PAÍS. La medida todavía necesita recorrido político, pero es el gesto más severo hacia el Gobierno de Netanyahu lanzado hasta ahora por la UE, que ha estado dividida para encontrar una voz común de condena hacia el asedio sobre Gaza.
La suspensión del acuerdo comercial con Israel, propuesta por primera vez por España e Irlanda en febrero de 2024, es una de las palancas de presión más poderosas de la UE sobre Israel. Pero pese a eso, la Comisión Europea había rechazado activarla hasta ahora. La situación en Gaza es crítica. El ejército israelí avanza hacia el centro de la capital de la Franja, mientras uno de los ministros de Netanyahu, el titular de Defensa, Israel Katz, celebra cómo Gaza “arde”. En ese contexto, Bruselas endurece su postura sobre Israel.







