El centro vasco, que gana 5.000 metros cuadrados de espacio expositivo, acoge también una muestra de arte contemporáneo

El skyline de Bilbao ha mutado. Un nuevo hito arquitectónico redefine desde ya el centro de la ciudad, y será accesible desde este miércoles. Se trata del nuevo edificio del Museo de Bellas Artes, que se alza como un símbolo de renovación y orgullo cultural en la capital vasca. “Queríamos dotar al museo de una posición urbana más relevante de la que tenía”, ha contado esta mañana el director del centro,

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/miguel-zugaza/" data-link-track-dtm="">Miguel Zugaza. “Y ahora tenemos un nuevo edificio que sobrevuela las arquitecturas preexistentes”.

Y la impresión que deja es duradera. El edificio del Museo de Bellas Artes de Bilbao data de 1945 y tuvo una primera ampliación, la que se reforma ahora, en 1970. Fue el primer edificio consagrado al arte contemporáneo de España y ahora se fusiona a través de esta reforma con el edificio antiguo, ganando 5.000 metros cuadrados de espacio expositivo y creando una plaza que se acristalará para “convertirse en el nuevo atrio del museo”, en palabras de Zugaza, que destaca que es “un solo museo con varias arquitecturas”. El museo se ha gastado en esta obra (el centro pertenece a una fundación que tiene tres propietarios: el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno Vasco) 45 millones de euros, y su ejecución total (con el edificio antiguo también restaurado) se espera que esté terminada para el próximo verano.