Arranca en Nimes el proceso en apelación a uno de los condenados que recurrió la sentencia. Un tribunal popular formado por cinco hombres y cuatro mujeres decidirá
Gisèle Pelicot ha entrado este lunes al tribunal como lo hizo cada día durante más de tres meses hace casi un año: entre aplausos y ovacionada por decenas de personas. Nada más iniciarse la audiencia, el presidente del tribunal le ha preguntado: “¿Cómo prefiere que nos dirijamos a usted, como señora Guillou [su apellido de soltera] o señora Pelicot?“. “Señora Pelicot, que era mi apellido en el momento de los hechos”, ha respondido ella.
Pelicot ha vuelto este lunes a un tribunal, el de apelación de Nimes, al sur de Francia, un año después del juicio a los 51 hombres acusados de violarla mientras estaba inconsciente, drogada con somníferos por su entonces marido, que organizaba los actos y los filmaba. En una sentencia histórica, todos fueron condenados a penas de entre tres y 20 años de cárcel. 17 de ellos recurrieron el fallo, pero fueron desistiendo, excepto uno.
Este será juzgado de nuevo esta semana. Fue condenado a nueve años de cárcel por violación agravada. No llegó a entrar inmediatamente en la cárcel por problemas de salud. Casado y con hijo, Husametin D, 44 años, ha llegado al tribunal cubierto con gafas, gorra y mascarilla y ayudándose de una muleta.











