Ana Lumbreras |
Logroño (EFE).- Adriana, una adolescente de 14 años, ha hecho historia al convertirse, con «naturalidad», en la primera mujer en cuatro siglos en danzar en Anguiano (La Rioja) por una cuesta empedrada y siete escaleras sobre unos zancos de medio metro girando sobre si misma, algo a lo que aspiraba desde que los Reyes Magos le regalaron sus primeros zancos cuando tenía cuatro o cinco años.
La danza de Anguiano, que data, al menos, de 1603 y que es Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1970, siempre ha sido interpretada por hombres, ocho en cada ocasión, hasta que el pasado domingo, 28 de septiembre, Adriana decidió hacerlo ante la emoción, los nervios, el apoyo y el orgullo de sus vecinos en la última bajada de los danzadores de este año, en la festividad de Acción de Gracias.
Preparativos de los danzadores antes de lanzarse por la cuesta empedrada. EFE/Raquel Manzanares
La alcaldesa de Anguiano, Gemma López, ha explicado a EFE que, para evitar los nervios y la presión, muy pocas personas del municipio, que tiene unos 500 vecinos, conocían la posibilidad de que Adriana bajase la cuesta sobre sus zancos de madera de haya, que le ató su padre, quien también fue danzador.






