El equipo de Manuel Pellegrini le quita el invicto al Espanyol en Cornellà y se sube a los puestos de Champions en LaLiga
En un duelo sin pausa ni sentimentalismos, el Betis le borró el invicto al Espanyol en Cornellà y ya se cuela entre los cuatro mejores equipos de La Liga. Una victoria, en cualquier caso, que casi se viste de empate si no hubiera sido porque Pau López, criado en la cantera blanquiazul, detuvo el penalti de Puado en la última jugada. Mérito de Pau López, también de Cucho Hernández y Abde, que dejaron en nada la bonita diada de Pol Lozano.
A cambio de construir, sin ritmo en la circulación del balón —mérito de un Espanyol siempre intenso—, el Betis entendió que tenía que priorizar la velocidad antes que la paciencia. Y eso que, de entrada, Abde y Antony estaban apagados en Cornellà, alejados por la zaga blanquiazul del área de Dimitrievski. La versatilidad de los muchachos de Manuel Pellegrini tuvo premio en un campo duro, sobre todo ante un equipo igual de duro, como el de Manolo González.
No había ganado el Betis fuera de Sevilla, ni había perdido el Espanyol en Cornellà. Y parecía que este domingo no se rompería la racha. El cuadro blanquiazul salió a atorar al Betis. Nada nuevo en el modelo de juego del Espanyol, esta temporada reforzado en el estilo y en la plantilla, abrazado por una afición entusiasmada con los muchachos de Manolo González.






