La sorprendente ‘ópera prima’ de Jaume Claret Muxart es una ‘road movie’ familiar en bicicleta alrededor del paisaje del romanticismo y un bello adolescente
En Extraño río, título de la ópera prima de Jaume Claret Muxart, un chico adolescente viaja en bicicleta con su familia por la ribera del sinuoso Danubio. Es, como dice el título, un viaje extraño —alegórico, romántico y fantasmal—, en el que el turismo familiar (el padre arquitecto con sus visitas a preciosos edificios; la mad...
re actriz que ensaya por las noches una obra de Hölderlin) se cruza con el despertar sexual del hijo mayor, un bello adolescente que conoce a otro adolescente igual de bello en el curso de un río en el que realidad y fantasía se confunden.
El paisaje natural que filma Claret Muxart es una cápsula de preciosos colores saturados por el sol (la película está rodada en 16 milímetros) y sonidos (lluvia, grillos, pájaros, un piano...) que acompañan un trayecto hecho de misterio y sensaciones. El perfil enfurruñado del actor adolescente Jan Monter, su silencio, se impone en una película que habla sobre el despertar sexual como algo líquido y sumergido.
Envuelta en un naturalismo que resulta muy real —como en las conversaciones entre el adolescente y sus padres sobre un amigo que le gusta al hijo y no le hace caso o en las constantes peleas entre los dos adultos— la película busca su propio curso entre pinceladas que remiten a la tradición romántica centroeuropea y al eje simbólico del Danubio.






