Desde este miércoles, los locales en planta baja o sótanos ubicados en zonas de alto riesgo deben controlar este gas cancerígeno. En casi la mitad de los ayuntamientos de esta comunidad las entidades públicas y privadas están obligadas a revisarlo
El radón mata y Madrid es una de las autonomías más afectadas en superficie por este gas, tras Galicia y Extremadura. Su radiación es la primera causa de
menta-en-adultos-jovenes.html" data-link-track-dtm="">cáncer de pulmón en personas no fumadoras y la segunda después del tabaco en quienes sí lo son. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) estipula que en 86 municipios madrileños se requiere una actuación prioritaria para proteger a los ciudadanos, mientras otros 59 presentan un riesgo moderado. Representan el 81% de los ayuntamientos de la comunidad. Las zonas con mayor incidencia se encuentran en la Sierra Norte, Oeste y Guadarrama porque predomina el terreno permeable y los suelos graníticos, donde está presente. Desde este miércoles, las empresas ubicadas en zonas de gran exposición tienen que empezar a medirlo.
El pasado mes de mayo entró en vigor la Instrucción IS‑47, publicada por el CSN, que obliga a los negocios y entidades públicas del 20% de los municipios españoles a realizar mediciones en todos los centros de trabajo situados en plantas bajas y sótanos, desde peluquerías hasta bares o grandes oficinas, ubicados en zonas de actuación prioritaria.






