El distrito de Barajas de Madrid está en la periferia de la ciudad y, aun así, es uno en los que la contaminación por ozono troposférico (O₃), también llamado ozono malo, tiene mayor incidencia. Esta paradoja ocurre a menudo, explica Juan García, portavoz de Ecologistas en Acción, porque las brisas transportan los contaminantes hacia zonas donde hay menos emisiones. Po...

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r esta razón, las estaciones ubicadas en Barajas Pueblo y en el parque Juan Carlos I, una de las zonas verdes más grandes de la ciudad, han superado en dos jornadas de lo que va del mes de julio, el día 16 y el 21, los umbrales por los que debería informarse a la población.

Durante junio, hubo cuatro días en los que también se alcanzaron esos niveles. Los ecologistas llevan años denunciando al consistorio no solo por la contaminación, sino también que los sistemas de aviso no sean suficientemente eficientes como para que los afectados por la contaminación conozcan estos picos, que podrían afectar su salud y sus actividades cotidianas.

El ozono troposférico es un contaminante “peculiar”, considerado secundario porque no se emite directamente a la atmósfera por ningún foco específico. “Se produce a partir de la suma de varios derivados de la quema de combustibles fósiles y la incidencia de los rayos solares”, explica García. Por ello, desde abril hasta septiembre la acción de los rayos dispara este tipo de contaminación en zonas donde hay mayor actividad humana, o que están cerca de ellas.