Paula Fernández |
Santiago de Compostela (EFE).- El aeropuerto de Oporto crece a buen ritmo a costa, en parte, de atraer pasajeros gallegos, que prefieren desplazarse al país vecino en vez de usar las tres infraestructuras de Galicia movidos por factores como más variedad de destinos y frecuencias o mejor conexión por transporte público.
Sá Carneiro, como se llama el segundo mayor aeródromo de Portugal, vio crecer su número de viajeros un 4,8 % el año pasado hasta los 15,9 millones, y se estima que alrededor del 11 % (unos 1,75 millones) eran gallegos.
El aeropuerto de Lavacolla, en una imagen de archivo. EFE/Lavandeira jr
Al otro lado de la frontera, los aeropuertos de Santiago, A Coruña y Vigo, situados en un eje de apenas 160 kilómetros, movieron en conjunto 5,9 millones de pasajeros, con un discreto crecimiento del 0,18 % impulsado por la terminal de la capital gallega.






