Paula Fernández |
Santiago de Compostela (EFE).- El aeropuerto de Santiago echa el cierre este jueves durante 35 días para renovar su pista, unas obras que desviarán el tráfico aéreo principalmente a la terminal de A Coruña y tras las que reabrirá con más rutas internacionales para intentar corregir la sangría de pasajeros que sufre hace más de un año.
Estas son las claves del cierre del principal aeropuerto gallego, que obligará a reorganizar temporalmente el tráfico aéreo en Galicia mientras se trabaja en un modelo a futuro con más coordinación entre las tres terminales para mejorar la conectividad y hacerlas más competitivas.
Lavacolla, como se conoce al aeródromo compostelano, permanecerá cerrado entre el 23 de abril y el 27 de mayo para renovar por completo su pista, que no se actualizaba desde el año 2008.
Las obras ya arrancaron a mediados de enero pero en horario nocturno, por lo que no habían afectado al tráfico aéreo.






