Los dirigentes del Partido Popular en Madrid, en su afán por minimizar la masacre y criminalizar la protesta, parecen no entender la dimensión histórica y moral de la actuación de Israel en Gaza
Niñas escapando entre las llamas. Gente agonizando bajo escombros. Bebés famélicos. Familias huyendo en masa de su hogar en ruinas. Mutilaciones pediátricas, crisis nerviosas, fosas comunes. Los horrores que presenciamos cada día en redes y medios parecen no ser suficiente. ...
Los dirigentes del Partido Popular vinculado a Madrid parecen no entender lo que estamos presenciando en Gaza, su dimensión histórica, lo que nos dice de la organización del mundo, de lo que entendemos por justicia y, lo más importante, de nosotros mismos en cuanto especie humana. Los crímenes contra la humanidad se llaman así porque nos agreden a todos. Permitirlos también nos implica a todos.
José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, ha comparecido recientemente en la prensa presumiendo de paternidad responsable, cosa que le honra, de modo que la matanza de niños no le puede resultar ajena. “No me gusta lo que estoy viendo en Gaza”, dijo, aunque añadió que no comulga con lo de “genocidio” (a pesar del juicio experto) y que seguramente no estaría de acuerdo con sus adversarios políticos en el reparto de culpas.






