Más Madrid denunció el establecimiento en abril y, pese a la orden de clausura notificada en agosto, sigue operando con normalidad
El Ayuntamiento de Madrid lleva más de medio año sin ejecutar el cierre de un hotel cápsula ilegal en Arganzuela. El local, situado en la calle Arquitectura 18, esquina con Carvajales 17, fue denunciado en abril por Más Madrid, que alertó de obras sin licencia, ausencia de cédula de habitabilidad y riesgo para la seguridad de inquilinos y vecinos. Quienes ocupan las camas del inmueble son en
a.html" data-link-track-dtm=""> su mayoría migrantes que duermen hacinados en pequeñas cápsulas de madera.
El 15 de agosto, el Consistorio notificó la orden de clausura. Un mes después, el establecimiento continúa ofreciendo habitaciones por 270 euros al mes a residentes, en su mayoría migrantes que se reparten ocho cápsulas dispuestas unas encima de otras. Las reservas se realizan únicamente a través de un número de WhatsApp que va pasando de mano en mano entre los propios inquilinos.
La concejala de Más Madrid Lucía Lois asegura que desde el momento en que se notifica la orden de cierre, el Ayuntamiento puede precintarlo. “Almeida ha convertido Madrid en la ley de la jungla: no se ejecutan los cierres, no se controla, no se vigila ni se hace nada”, denuncia Lois. La oposición acusa además al Gobierno municipal de “ineficacia administrativa e inacción” y exige que se actúe “de manera inmediata y urgente” para evitar que un negocio privado “siga haciendo caja y aprovechándose de personas vulnerables”.






