La filósofa italiana asegura que es “momento de recuperar una imaginación femenina que presente una complejidad más igualitaria y no la segregación de un sexo”

Cientos de personas, muchas de pie o sin auriculares de traducción, asistieron la tarde del domingo a la presentación de la filósofa Adriana Cavarero, en el último día del Festival de las Ideas. Alrededor de las siete comenzó la conferencia Cuentos que crean, silencios que moldean: identidad e historia narrativa de las mujeres calumniadas, moderada por la filósofa Irene Ortiz Gala. “Ha llegado el momento, aunque el feminismo lleva tiempo haciéndolo, de recuperar una palabra y una imaginación femeninas que proyecten una complejidad más igualitaria, no la de la segregación de un sexo”, reflexionó Cavarero en un diálogo de casi una hora.

La filósofa explicó su arte de “robar” personajes femeninos de la literatura antigua para reinterpretarlos. Contó el caso de Penélope en la Odisea, presentada como esposa fiel que espera a Ulises. “La interpretación tradicional es que es una buena esposa y cumple con su deber”, dijo. Pero, añadió, en el propio relato hay señales de otra lectura: “Cuando Ulises vuelve todos lo reconocen, en cambio cuando se presenta ante Penélope, ella le dice que no está segura, que le dé pruebas... Es la única que no reconoce a su marido. Quizás ya no lo esperaba”. Para Cavarero, esa Penélope disfrutó de su soledad, burló a los pretendientes y descubrió su propio valor. “Podemos contar una historia diferente, de una mujer llena de astucia, que cuando llega Ulises vuelve a una vida patriarcal, por lo que no quiere creer que es su marido”.