El creciente rechazo mundial a la matanza de Gaza cambia la ecuación geopolítica

El reconocimiento por parte de Francia del Estado palestino es un acontecimiento vital en el mundo y en Europa. Este acto decisivo habría sido más difícil si España —y sus gentes—

de-sumar-para-romper-con-israel.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2024-05-28/el-gobierno-reconocera-hoy-a-palestina-con-criticas-del-pp-y-presiones-de-sumar-para-romper-con-israel.html" data-link-track-dtm="">no hubieran dado el primer paso el año pasado. El ejemplo español ha sido ensalzado tanto por parte de la clase política francesa como por algunos medios de comunicación y, como era de esperar, denostado por la extrema derecha. El presidente Emmanuel Macron llevaba mucho tiempo buscando la manera de vincular esta decisión a una movilización internacional que arrastre, junto con Francia, a otros países del mundo, tal y como había hecho el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Es probable que otros miembros de la UE acaben secundando estos pasos hacia delante. La coalición que ha emergido en la ONU, a la que ahora se suma Francia, cambia la ecuación geopolítica y puede colocar a Estados Unidos, aliado incondicional y proveedor principal de armas y logística del ejército israelí, en una posición muy comprometida: con el anuncio de este domingo de que el Reino Unido se une a ese reconocimiento, son ya cuatro de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, además de 148 de los 193 países de la ONU, los que legitiman, ante los ojos del mundo, la justicia de la causa palestina y la necesidad de una solución de paz basada en la coexistencia de dos Estados, el palestino y el israelí. Junto al Reino Unido han dado el paso Canadá, Australia y Portugal. Más países lo harán este lunes.