El secretario general del PSOE ignora a Feijóo y sostiene que el rumbo de la derecha lo marcan Aznar, Ayuso y Abascal
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, ha acudido este domingo a la tradicional Festa de la Rosa del PSC, en Gavà (Barcelona) y ha dejado un mensaje claro para despejar cualquier duda: que en esta legislatura se cerrará el nuevo modelo de financiación para, ha dicho, fortalecer el estado de bienestar. “Ya toca renovarlo. Será bueno para Cataluña y para el resto de territorios”, ha sostenido intentando calmar los recelos que despierta esa reforma en otras comunidades y de paso para tranquilizar a ERC, que reivindica la reforma y sustenta el Govern de Salvador Illa. Sánchez ha vaticinado que en lo que resta de mandato se acabará aprobando también la reducción de la jornada laboral, que cayó en el Congreso hace dos semanas, y ha sido implacable con Alberto Núñez Feijóo al sostener que el rumbo de la derecha lo trazan Aznar, Ayuso y Abascal.
Ante miles de simpatizantes, los socialistas catalanes han celebrado su fiesta anual que se ha desarrollado, igual que hace un año, bajo la amenaza de tormenta. Han tenido suerte esta vez porque la tromba ha caído justo después de que Sánchez y el president Salvador Illa abandonaran la pineda de Gavà saludando ya haciéndose fotos con los asistentes. Durante su discurso, Sánchez ha recogido el argumento que siempre emplea Illa y ha alegado que hablar de financiación es hablar de sanidad o de educación y de servicios públicos. “Once años después, tras las mayorías absolutas de Mariano Rajoy, ya toca que lo renovemos”, ha afirmado obviando que él lleva siete años en el cargo. Con todo, Sánchez ha recordado que en este periodo su Gobierno ha destinado 300.000 millones de euros a todos los Ejecutivos autonómicos, además de destinar 60.000 con la quita del FLA.






